9 nov 2010

UveDoble

-Te vas a resfriar, entra dentro a ver la peli.

No le interesaba para nada la enésima reedición de Titanic. Había salido al balcón a leer, como hacia siempre, daba igual inviernos o veranos. Siempre se despistaba con la gente que pasaba. Tonta manía. Le doblo una esquina a Marquez y coloco su mentón encima de la mano, la del tatuaje, y perdió en la mirada en aquel chico de blanco. Flotaba como en una nube, pantalones caídos, sudadera ancha blanca, Converses y un gorro Billabong, azul, feo, muy feo. Iba andando y cada paso lo hacia como con si llevara un muelle en los pies, al compás de la música, pensó que sonaría una canción de MGMT en sus cascos. Que iba pensando en la noticia de esta mañana de que saldría un disco nuevo de ellos, o a lo mejor los llevaba apagados, con ese frió no era raro no sacar las manos para nada, y que iba absorto en el recuerdo de unos ojos como los de ella. A lo mejor sabia que le estaban observando y su leve contoneo solo se debía a que se había dado cuenta de que alguien le miraba y estaba actuando. O simplemente llegaba feliz a casa después de un día duro de trabajo, estudio o deporte. De pronto en una de las absorciones al compás musical casi choca con la vecina del tercero, una señora mayor muy amable, muy entrometida y muy alegre. Esa mujer que a él ya no le interesaba, solo le interesaba la gente que aun demostraba un misterio, que podía imaginarse como eran, o como serian en su mundo ficticio, en su cabeza. No le gustaba conocer gente, nunca se cumplía la totalidad de las cosas que pensaba de esas personas, y eso le frustraba. Las personas les gustaban más como el se las imaginaba. 

Había vuelto a absorberse en el libro cuando ella salió por detrás. Le quitó el libro de las manos a la vez que le mordía en el hombro.

-Has leído este libro ya tres veces. Como odio la ficción.
-La ficción es la cara buena de la realidad- Contestó él mientras se daba a vuelta- Sin ficción no existiria la realidad.
-Te equivocas, simplemente se refugian en ella. Es fácil escribir algo que no has vivido, lo difícil es hablar de lo que sientes y saber hacerlo bien. Siempre nos refugiamos detrás de una mascara y de dos mil capas de escudos reflectores. Solo dejamos ver los defectos de los demás y nunca los nuestros. La ficción esconde aun mas esas capas y solo deja ver un mundo en el que los errores de la gente no tiene repercusión. Porque no son reales. 

El solo pudo mirar hacia arriba, mientra sonreía y se mordía el labio. "Siempre tiene que tener una opinión por encima de mí, le encanta tener razón"

-Ahora ven dentro, que vas a acabar como Di Caprio en la peli. Y yo no pienso dejarte mi trozo de madera sino te lo ganas- Puso una de sus sonrisas y le cogió de la mano tirando de él hacia dentro. 

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